Skip to main content

Written by Paula Baldó

Cuando te lanzas a emprender, además de la ilusión por vivir de tu proyecto, te topas con la realidad que muchas nos hemos encontrado: ¡soy mujer orquesta!

Durante mucho tiempo no sólo venderás tu producto o servicios, también serás la recepcionista, la administradora, la que lleva la web, las redes sociales, la cara visible y hasta la limpiadora.

¿Cómo superamos toda esta carga sin rendirnos en el proceso o acabar muertas por agotamiento?

Con el uso de las herramientas adecuadas.

Durante el taller con el “breve” nombre de “Herramientas digitales para marketing y ventas, creación de contenido y automatización” nos centramos en buscar aquello que realmente nos fuera útil y nos redujera en todo lo posible la carga de trabajo.

Pero en primer lugar… hablamos de marca e identidad digital.

Porque está genial hacer unos vídeos chulísimos para reels o posts para redes sociales, pero es necesario que sean coherentes y estén alineados con nuestra marca.

Y la marca es más que un simple logotipo, es nuestra alma, nuestra identidad, es lo que la gente va a recordar de nosotras y nuestro negocio cuando no nos tengan delante.

Dentro de ella caben el tono de voz y cómo nos comunicamos, cuáles son nuestros valores y forma de trabajar. No es sólo colores y tipografías, que también.

Teniendo una marca clara y bien definida, lo siguiente es identificar en qué plataformas o redes queremos (y debemos) estar. Cuando empezamos nos pueden la duda y el miedo de “no estar”, así que tendemos a lanzarnos a todas las redes posibles. Y eso es agotador y, a la larga, inviable. Así que siéntate y piensa: ¿dónde están verdaderamente mis clientes?

¡Es que todo el mundo usa Instagram, tengo que estar ahí!

Sí, pero por diferentes motivos. Mis clientes, si lo usan, es por ocio. Te aseguro que lo último que quieren es ver una publicación mía que les recuerde a su trabajo. Así que para mí queda descartada como red social. ¿Te has planteado si ocurre lo mismo en tu caso?

Y ahora te lo pongo más difícil: ¿realmente te has parado a pensar en quiénes son tus clientes? ¿Cómo son, qué edad tienen, qué les gusta y qué no…? Porque necesitas saberlo para encontrarles.

Pues toca, ahora sí, usar las herramientas adecuadas, que hay infinitas. Algunos ejemplos: Canva para diseñar posts, Tupitube para hacer animaciones, Audacity para grabar tu podcast, RSS.com si lo que quieres es un alojamiento gratuito para ese podcast… depende de lo que necesites hay una herramienta para ello.

¿Y hago vídeos? ¿O sólo carruseles? ¿Historias?

Pues depende. Dependerá de tu objetivo, si es informar o vender directamente, o de lo que quieras que sienta la gente que verá esa publicación, pero sobre todo ¡elige lo que menos esfuerzo te lleve!

Y sé lista, reutiliza contenido. Ese post que hiciste hace un año, puedes republicarlo sin problema, nadie se dará cuenta. Aprovecha un post en tu blog para hacer pequeñas publicaciones o una infografía. ¡O grábalo leído por ti y ya tienes un episodio de podcast!

¿Y la IA? ¿Me puede ayudar en esto?

Pues también depende. El riesgo de usarla mal es alto, hay mucho debate ético en torno a su uso además del tremendo impacto ambiental que genera. Pero también puede ayudarte en momentos puntuales si estás atascada y sin ideas.

Eso sí, si la usas, hazlo de forma responsable y siempre, siempre, siempre, revisando lo que hace y que no te haga perder esa identidad tuya que te hace única. Que no te quite tu voz, tu forma de decir y contar, de ser. Porque ahí es donde está tu verdadero valor.

Difícil, ¿eh?

Lo sé, pero pasito a pasito y sin perder el foco en lo importante: tú.